En varias regiones de América del Sur, los proyectos de infraestructura deportiva pública a menudo se ven limitados por los plazos de construcción, la coordinación de la mano de obra y las condiciones del sitio. La construcción tradicional de piscinas de hormigón suele implicar múltiples etapas, como excavación, refuerzo, vaciado y curado, lo que puede prolongar los plazos de entrega del proyecto. Para los proyectos que requieren un despliegue rápido —como instalaciones escolares, centros deportivos comunitarios o recintos de entrenamiento temporales—, estas limitaciones crean una demanda de enfoques de construcción alternativos.
El cliente es un contratista regional involucrado en el desarrollo de una instalación pública de entrenamiento acuático. El proyecto requería una piscina semiestándar de 25 m x 50 m para apoyar el entrenamiento de natación y el uso comunitario.
Los requisitos clave del proyecto incluían:
El escenario de aplicación se centró en una piscina de entrenamiento multipropósito, que sirve tanto para programas de natación estructurados como para acceso comunitario.
Para cumplir con estos requisitos, se implementó un sistema de piscina prefabricada de acero ZAM. El sistema utiliza paneles modulares hechos de acero recubierto de zinc-aluminio-magnesio (ZAM), ensamblados en el sitio mediante conexiones atornilladas de alta resistencia.
Las características técnicas clave incluyen:
Este enfoque modular permitió prefabricar la mayoría de los componentes fuera del sitio, reduciendo la complejidad de la construcción en el sitio y mejorando la eficiencia de la instalación.
El sistema está diseñado para proporcionar fiabilidad estructural a largo plazo en condiciones de operación estándar:
Estos parámetros contribuyen a una operación estable y requisitos de mantenimiento predecibles en entornos de uso público.
Tras la instalación, el cliente señaló que el plazo de instalación se alineó con las expectativas del proyecto, particularmente debido al proceso de ensamblaje simplificado. La ausencia de soldadura y la menor dependencia de mano de obra especializada se consideraron ventajas prácticas.
Desde una perspectiva operativa, el sistema de circulación de agua integrado apoyó una claridad de agua constante durante el uso inicial. El cliente también destacó la adaptabilidad del sistema a las condiciones locales del sitio, especialmente donde los recursos de construcción tradicionales eran limitados.
Este proyecto demuestra cómo un sistema modular de piscina de acero ZAM puede aplicarse en mercados sudamericanos donde la eficiencia de construcción y la fiabilidad estructural son consideraciones clave. Al combinar la prefabricación, el ensamblaje atornillado y el diseño estandarizado, la solución proporciona una alternativa práctica a las piscinas de hormigón convencionales en proyectos deportivos públicos sensibles al tiempo.
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